lunes, 23 de mayo de 2011

DE LA VIEJA ESTACIÓN AL EDIFICIO ACTUAL (Reportaje)

A principios del siglo XX, cuando comenzaron los primeros andares del automovilismo, Automóviles de Burgos Sociedad Anónima (1907-1917) asumió la iniciativa de construir la primera estación de autobuses radicada en la capital y que con el transcurso de los años se convertiría en el barracón que se conoció como Tienda Asilo.
Automóviles de Burgos construyó un edificio, justo en la intersección de las calles Concepción y Madrid, sobre una parcela concedida de forma temporal por el ayuntamiento, donde albergarían sus coches con los que comenzaron a prestar servicio de transporte de viajeros y mercancías a distintos puntos de la provincia, consiguiendo con ello establecer la primera Estación de Autobuses.
En abril de 1915 la compañía se disolvió por lo que el edificio pasó ser propiedad del Ayuntamiento, quien lo destino en un principio a cubrir necesidades benéficas instalando la Tienda Asilo y, más adelante la cocina de la Tropa de la Academia de Ingenieros hasta que su derribo se hizo imprescindible para conseguir la total urbanización de la calle Madrid.
El 28 de enero de 1943, la Comisión Permanente del Ayuntamiento acuerda la demolición del edificio municipal, previo desalojo de las tropas que lo ocupaban. Decidido esto, el 19 de febrero de 1944, el Ayuntamiento alcanza un acuerdo con Construcciones Olasagasti S.A. para el derribo del edificio en que funcionó la Tienda Asilo, poniendo así fin a los restos sobre los que se asentó la primera Estación de Autobuses.
En septiembre de 1931, un grupo de 103 comerciantes e industriales, encabezados por Eulogio Pérez, toma el relevo y plantea de nuevo al Ayuntamiento la necesidad de construir una estación.
El 17 de noviembre de ese mismo año, el Alcalde convoca una reunión con los representantes de las empresas de transporte, encuentro al que también asiste Eulogio Pérez, para debatir la ubicación de la futura Estación Central.
El Ayuntamiento, en la sesión celebrada el 28 de diciembre de 1932 acordó adquirir con carácter obligatorio el convento propiedad de la Comunidad de Religiosas Bernardas de San Felices, Orden de Calatrava, con el propósito de destinar sus solares a obras de saneamiento y reforma interior, acordadas previamente por la Corporación.
En la sesión plenaria del 2 de septiembre de 1933 la Corporación acuerda que se proceda al derribo del citado edificio, concluyendo las operaciones de desescombraje del antiguo convento el 9 de junio de 1934.
La estación actual comenzó a construirse en 1939. Terminada la parte fundamental de las obras por cuenta del Ayuntamiento, en pleno de 23 de julio de 1943 se saca a concurso público el arrendamiento de la estación, por cinco años, quedando constancia de que la persona o entidad adjudicaría quedaría obligada a construir por su exclusiva cuenta, en el margen izquierdo del rio Arlanzón y lo más próximo a las carreteras principales, una nueva estación, más amplia, capaz y suficiente para las necesidades del servicio, antes de terminar el plazo de los cinco años de arrendamiento. Este alquiler terminaría en el instante mismo en que se inaugurara la nueva estación y se dejase libre la provisional.
La apertura para el concurso-subasta tuvo lugar el 24 de noviembre de 1943, presentándose solamente uno: Auto-Estaciones S.A., que se comprometió a todo lo que en el pliego de condiciones estaba señalado. La corporación municipal acordó el 22 de diciembre de ese mismo año hacer la adjudicación definitiva a la empresa Auto-Estaciones.
El lunes 9 de octubre de 1944 se inauguraba oficialmente la Estación de Autobuses de Burgos, en el transcurso de una ceremonia a la que acudieron todas las autoridad burgalesas, así como representantes del gobierno central.
La jornada revistió gran solemnidad tanto por el número de personalidades como por la importancia que el nuevo servicio representaba para la ciudad, no en vano, se trataba de una de las mejores instalaciones existentes en España en esa época.
La estación constaba de dos partes esenciales, una, el patio y los andenes, y otra, la edificación. Los andenes contaban con capacidad suficiente para doces o más vehículos. En el interior del patio se hallaba un taller para los arreglos de los autobuses, que posteriormente fue eliminado para aumentar el espacio interior de la estación.
Auto-Estaciones se mostró reacia a construir una nueva estación aparte de las dificultades de encontrar un solar adecuado, por lo que estación volvió bajo la tutela del ayuntamiento al entenderse por finalizado el contrato.
Desde entonces la estación ha sufrido numerosas reformas, la última en 2006, quedando durante todos estos años en el aire el proyecto de construir una nueva.

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