miércoles, 25 de mayo de 2011
Entrevista a Tomás Peña
Se consideró una de las mejores instalaciones en este país cuando se inauguró, han pasado miles de personas por sus andenes desde su nacimiento. Entrevistamos a Tomás Peña, director de la Estación de Autobuses de Burgos.
Pregunta: ¿Desde cuándo es director de la Estación?
Respuesta: Desde hace unos diez años aproximadamente y espero seguir durante mucho tiempo.
P: ¿Es la Estación de Autobuses de Burgos un punto importante en el camino a Europa?
R: Yo creo que es un punto clave, por la situación y orientación en la que se encuentra la ciudad, ya que muchos de los autobuses que se dirigen a Europa y que casi siempre pasan por Madrid o salen de Madrid, también suelen pasar por Burgos.
P: Durante años se ha tratado el tema de construir una nueva estación. ¿Se baraja hoy en día todavía esa posibilidad?
R: Me hace mucha gracia esta pregunta porque me la han hecho muchas veces. Desde que se construyó la estación siempre se ha tenido en mente esa idea, la de que sería aconsejable construir una estación en otro punto de la ciudad, puesto que muchos consideran la actual muy pequeña, que el tráfico de autobuses sería menos intenso si la estación estuviese en las afueras de la ciudad por ejemplo, que se producirían menos aglomeraciones de tráfico, y en algún pleno del ayuntamiento he tenido constancia de que ha salido el tema, pero nunca se ha decidido construir una nueva puesto que no hay presupuesto ni sitio para ubicarla, asique de momento continuaremos donde estamos.
P: Se efectuó una reforma en la Estación en 2006 ¿Hay algo que mejorar actualmente?
R: En vista del crecimiento que está teniendo la estación y que la demanda ha aumentado ya que la gente viaja más en autobús, estaría bien poder ampliar la capacidad del patio interior, para que se pudiese aumentar el número de coches.
P: ¿Qué número de viajeros pasó por la Estación en el año 2010?
R: Pues según los datos que tenemos entre seiscientos y setecientos mil pasajeros. Se puede considerar una buena cifra, teniendo en cuenta la situación de crisis que hay actualmente.
P: Con respecto a la crisis le quería preguntar: ¿Se ha notado mucho en la afluencia de pasajeros?
R: Si, se ha notado, aunque la gente continúa utilizando los autobuses el descenso de viajeros es notable. Se ha reducido el número de turistas que llegan así como el número de personas que se van de vacaciones y no solo en vacaciones, en el servicio utilizado habitualmente, por ejemplo para ir a trabajar, residentes fuera de la capital, también se ha reducido. Ha descendido el número en casi cien mil viajeros con respecto a años anteriores.
P: ¿No se ha pensado nunca en ubicar alguna instalación comercial dentro de la estación?
R: Durante el último proyecto de reforma se incluyó una parte para la ubicación de alguna instalación comercial, pero debido al poco espacio que tiene la estación se suprimió, continuando únicamente el quiosco de prensa y el restaurante.
P: Para los desplazamientos largos ¿Qué medio de transporte prefiere?
R: Pues tiene gracia, pero me gusta mucho viajar en tren, si me tengo que desplazar durante varias horas me es mucho más cómodo ir sentado en el tren. El autobús tiene sus ventajas pero si lo comparo con el tren, en comodidad y servicio gana este último.
Pregunta: ¿Desde cuándo es director de la Estación?
Respuesta: Desde hace unos diez años aproximadamente y espero seguir durante mucho tiempo.
P: ¿Es la Estación de Autobuses de Burgos un punto importante en el camino a Europa?
R: Yo creo que es un punto clave, por la situación y orientación en la que se encuentra la ciudad, ya que muchos de los autobuses que se dirigen a Europa y que casi siempre pasan por Madrid o salen de Madrid, también suelen pasar por Burgos.
P: Durante años se ha tratado el tema de construir una nueva estación. ¿Se baraja hoy en día todavía esa posibilidad?
R: Me hace mucha gracia esta pregunta porque me la han hecho muchas veces. Desde que se construyó la estación siempre se ha tenido en mente esa idea, la de que sería aconsejable construir una estación en otro punto de la ciudad, puesto que muchos consideran la actual muy pequeña, que el tráfico de autobuses sería menos intenso si la estación estuviese en las afueras de la ciudad por ejemplo, que se producirían menos aglomeraciones de tráfico, y en algún pleno del ayuntamiento he tenido constancia de que ha salido el tema, pero nunca se ha decidido construir una nueva puesto que no hay presupuesto ni sitio para ubicarla, asique de momento continuaremos donde estamos.
P: Se efectuó una reforma en la Estación en 2006 ¿Hay algo que mejorar actualmente?
R: En vista del crecimiento que está teniendo la estación y que la demanda ha aumentado ya que la gente viaja más en autobús, estaría bien poder ampliar la capacidad del patio interior, para que se pudiese aumentar el número de coches.
P: ¿Qué número de viajeros pasó por la Estación en el año 2010?
R: Pues según los datos que tenemos entre seiscientos y setecientos mil pasajeros. Se puede considerar una buena cifra, teniendo en cuenta la situación de crisis que hay actualmente.
P: Con respecto a la crisis le quería preguntar: ¿Se ha notado mucho en la afluencia de pasajeros?
R: Si, se ha notado, aunque la gente continúa utilizando los autobuses el descenso de viajeros es notable. Se ha reducido el número de turistas que llegan así como el número de personas que se van de vacaciones y no solo en vacaciones, en el servicio utilizado habitualmente, por ejemplo para ir a trabajar, residentes fuera de la capital, también se ha reducido. Ha descendido el número en casi cien mil viajeros con respecto a años anteriores.
P: ¿No se ha pensado nunca en ubicar alguna instalación comercial dentro de la estación?
R: Durante el último proyecto de reforma se incluyó una parte para la ubicación de alguna instalación comercial, pero debido al poco espacio que tiene la estación se suprimió, continuando únicamente el quiosco de prensa y el restaurante.
P: Para los desplazamientos largos ¿Qué medio de transporte prefiere?
R: Pues tiene gracia, pero me gusta mucho viajar en tren, si me tengo que desplazar durante varias horas me es mucho más cómodo ir sentado en el tren. El autobús tiene sus ventajas pero si lo comparo con el tren, en comodidad y servicio gana este último.
martes, 24 de mayo de 2011
lunes, 23 de mayo de 2011
Una reforma integral del edificio (Artículo)
La reforma realizada en 1982 fue el resultado de un debate sobre la necesidad de construir una estación en otro punto de la ciudad.
Las obras previstas por el arquitecto, que comenzarían en febrero de 1983, debían estar concluidas al cabo de seis meses. Sin embargo, los problemas surgidos con las empresas constructoras alargaron el proceso hasta octubre del 84. Las obras se realizaron según los plazos previstos, aunque determinados aspectos sufrieron importantes retrasos. Desde agosto de 1983 hasta enero de 1984, la estación permaneció cerrada al público, por lo que los autobuses realizaron sus servicios en Plaza Vega.
La reforma efectuada consistió básicamente en la transformación de la Hospedería, dotando a las habitaciones de baño independiente; adecentamiento del vestíbulo del bar; sustitución de la cubierta del andén, entre otras reformas.
Además de adecuar las instalaciones a las nuevas necesidades, se trató de conservar los aspectos arquitectónicos más destacados del edificio: la fachada principal, el arco de la fachada posterior y la estructura metálica de la cubierta de los andenes. La fachada se encontraba en muy buen estado, por lo que solo se procedió a la limpieza. Se estudió la supresión del escudo del anterior régimen, aunque al final, por razones que se desconocen, no se llevó a cabo. El arco de la fachada posterior tuvo que ser reparado, ya que las oficinas se elevaron con un segundo piso.
La estructura metálica original era significativa de una época. Sin embargo, las reparaciones realizadas con el paso de los años le habían restado valor. Dado lo costoso que resultaría su remodelación, se optó por sustituirla por una más ligera, que facilitaría además las maniobras de los autobuses.
Un vez que la estación de autobuses estuvo ajustada al Plan General de Ordenación Urbana, el Ayuntamiento solicitó la explotación definitiva de las instalaciones que fue otorgada a la Casa Consistorial por la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León el 27 de septiembre de 1988.
Las obras previstas por el arquitecto, que comenzarían en febrero de 1983, debían estar concluidas al cabo de seis meses. Sin embargo, los problemas surgidos con las empresas constructoras alargaron el proceso hasta octubre del 84. Las obras se realizaron según los plazos previstos, aunque determinados aspectos sufrieron importantes retrasos. Desde agosto de 1983 hasta enero de 1984, la estación permaneció cerrada al público, por lo que los autobuses realizaron sus servicios en Plaza Vega.
La reforma efectuada consistió básicamente en la transformación de la Hospedería, dotando a las habitaciones de baño independiente; adecentamiento del vestíbulo del bar; sustitución de la cubierta del andén, entre otras reformas.
Además de adecuar las instalaciones a las nuevas necesidades, se trató de conservar los aspectos arquitectónicos más destacados del edificio: la fachada principal, el arco de la fachada posterior y la estructura metálica de la cubierta de los andenes. La fachada se encontraba en muy buen estado, por lo que solo se procedió a la limpieza. Se estudió la supresión del escudo del anterior régimen, aunque al final, por razones que se desconocen, no se llevó a cabo. El arco de la fachada posterior tuvo que ser reparado, ya que las oficinas se elevaron con un segundo piso.
La estructura metálica original era significativa de una época. Sin embargo, las reparaciones realizadas con el paso de los años le habían restado valor. Dado lo costoso que resultaría su remodelación, se optó por sustituirla por una más ligera, que facilitaría además las maniobras de los autobuses.
Un vez que la estación de autobuses estuvo ajustada al Plan General de Ordenación Urbana, el Ayuntamiento solicitó la explotación definitiva de las instalaciones que fue otorgada a la Casa Consistorial por la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León el 27 de septiembre de 1988.
El proyecto de nueva Estación (Editorial)
Desde la adjudicación de la concesión a la sociedad Auto-Estaciones, S.A. en 1944, el antiguo Mercado de Ganados de San Lucas, constituyó otra de las opciones que en distintas fechas se estudiaron para ubicar la futura Estación de Autobuses.
En el pleno del Ayuntamiento del 28 de enero de 1948 se estimó que se procedía cuanto antes a realizar la urbanización de los terrenos que ocupó el Mercado de San Lucas y el Convento de las Religiosas Agustinas de la Madre de Dios, al tiempo que se consideraba adecuados esos terrenos para el emplazamiento de la futura estación de autobuses.
Cuando todo estaba dispuesto para proceder a la subasta, intervino en este proceso el Director General de Sanidad, quién se dirigió a la Alcaldía con el propósito de que fuera cedido un solar para la construcción de un nuevo Instituto Provincial de Sanidad.
Tras varias deliberaciones entre la primera Autoridad municipal y la Comisión de Hacienda se llegó a la conclusión de que estos terrenos eran perfectos para la construcción de dicho centro, quedando de lado la construcción de la nueva estación de autobuses.
A mediados de los sesenta, la corporación se planteó la necesidad de construir una nueva estación.
El consejo de administración acordó hacer gestiones para la adquisición de los terrenos del Hospital de la Concepción con el fin de construir la futura estación. Se eligió este emplazamiento por diversas razones: La proximidad a la estación de ferrocarril, la ubicación en el centro de la ciudad, su proximidad a la actual estación, la gran extensión del emplazamiento y la magnífica situación.
¿Por qué no se llegó nunca a construir la nueva estación? Hubo un problema ya que la Congregación de Caballeros Administradores del Hospital de la Concepción, presentaron al Ayuntamiento una reclamación en la que exponían que no consideraban adecuado el uso al que se iba a destinar el Hospital.
Finalmente, la Dirección General de Bellas Artes instó en que el Hospital estaba declarado Monumento Histórico-Artístico, oponiéndose al derribo por parte del Ayuntamiento razón por la cual la Alcaldía entiende que no puede seguir con la tramitación del expediente.
En el pleno del Ayuntamiento del 28 de enero de 1948 se estimó que se procedía cuanto antes a realizar la urbanización de los terrenos que ocupó el Mercado de San Lucas y el Convento de las Religiosas Agustinas de la Madre de Dios, al tiempo que se consideraba adecuados esos terrenos para el emplazamiento de la futura estación de autobuses.
Cuando todo estaba dispuesto para proceder a la subasta, intervino en este proceso el Director General de Sanidad, quién se dirigió a la Alcaldía con el propósito de que fuera cedido un solar para la construcción de un nuevo Instituto Provincial de Sanidad.
Tras varias deliberaciones entre la primera Autoridad municipal y la Comisión de Hacienda se llegó a la conclusión de que estos terrenos eran perfectos para la construcción de dicho centro, quedando de lado la construcción de la nueva estación de autobuses.
A mediados de los sesenta, la corporación se planteó la necesidad de construir una nueva estación.
El consejo de administración acordó hacer gestiones para la adquisición de los terrenos del Hospital de la Concepción con el fin de construir la futura estación. Se eligió este emplazamiento por diversas razones: La proximidad a la estación de ferrocarril, la ubicación en el centro de la ciudad, su proximidad a la actual estación, la gran extensión del emplazamiento y la magnífica situación.
¿Por qué no se llegó nunca a construir la nueva estación? Hubo un problema ya que la Congregación de Caballeros Administradores del Hospital de la Concepción, presentaron al Ayuntamiento una reclamación en la que exponían que no consideraban adecuado el uso al que se iba a destinar el Hospital.
Finalmente, la Dirección General de Bellas Artes instó en que el Hospital estaba declarado Monumento Histórico-Artístico, oponiéndose al derribo por parte del Ayuntamiento razón por la cual la Alcaldía entiende que no puede seguir con la tramitación del expediente.
DE LA VIEJA ESTACIÓN AL EDIFICIO ACTUAL (Reportaje)
A principios del siglo XX, cuando comenzaron los primeros andares del automovilismo, Automóviles de Burgos Sociedad Anónima (1907-1917) asumió la iniciativa de construir la primera estación de autobuses radicada en la capital y que con el transcurso de los años se convertiría en el barracón que se conoció como Tienda Asilo.
Automóviles de Burgos construyó un edificio, justo en la intersección de las calles Concepción y Madrid, sobre una parcela concedida de forma temporal por el ayuntamiento, donde albergarían sus coches con los que comenzaron a prestar servicio de transporte de viajeros y mercancías a distintos puntos de la provincia, consiguiendo con ello establecer la primera Estación de Autobuses.
En abril de 1915 la compañía se disolvió por lo que el edificio pasó ser propiedad del Ayuntamiento, quien lo destino en un principio a cubrir necesidades benéficas instalando la Tienda Asilo y, más adelante la cocina de la Tropa de la Academia de Ingenieros hasta que su derribo se hizo imprescindible para conseguir la total urbanización de la calle Madrid.
El 28 de enero de 1943, la Comisión Permanente del Ayuntamiento acuerda la demolición del edificio municipal, previo desalojo de las tropas que lo ocupaban. Decidido esto, el 19 de febrero de 1944, el Ayuntamiento alcanza un acuerdo con Construcciones Olasagasti S.A. para el derribo del edificio en que funcionó la Tienda Asilo, poniendo así fin a los restos sobre los que se asentó la primera Estación de Autobuses.
En septiembre de 1931, un grupo de 103 comerciantes e industriales, encabezados por Eulogio Pérez, toma el relevo y plantea de nuevo al Ayuntamiento la necesidad de construir una estación.
El 17 de noviembre de ese mismo año, el Alcalde convoca una reunión con los representantes de las empresas de transporte, encuentro al que también asiste Eulogio Pérez, para debatir la ubicación de la futura Estación Central.
El Ayuntamiento, en la sesión celebrada el 28 de diciembre de 1932 acordó adquirir con carácter obligatorio el convento propiedad de la Comunidad de Religiosas Bernardas de San Felices, Orden de Calatrava, con el propósito de destinar sus solares a obras de saneamiento y reforma interior, acordadas previamente por la Corporación.
En la sesión plenaria del 2 de septiembre de 1933 la Corporación acuerda que se proceda al derribo del citado edificio, concluyendo las operaciones de desescombraje del antiguo convento el 9 de junio de 1934.
La estación actual comenzó a construirse en 1939. Terminada la parte fundamental de las obras por cuenta del Ayuntamiento, en pleno de 23 de julio de 1943 se saca a concurso público el arrendamiento de la estación, por cinco años, quedando constancia de que la persona o entidad adjudicaría quedaría obligada a construir por su exclusiva cuenta, en el margen izquierdo del rio Arlanzón y lo más próximo a las carreteras principales, una nueva estación, más amplia, capaz y suficiente para las necesidades del servicio, antes de terminar el plazo de los cinco años de arrendamiento. Este alquiler terminaría en el instante mismo en que se inaugurara la nueva estación y se dejase libre la provisional.
La apertura para el concurso-subasta tuvo lugar el 24 de noviembre de 1943, presentándose solamente uno: Auto-Estaciones S.A., que se comprometió a todo lo que en el pliego de condiciones estaba señalado. La corporación municipal acordó el 22 de diciembre de ese mismo año hacer la adjudicación definitiva a la empresa Auto-Estaciones.
El lunes 9 de octubre de 1944 se inauguraba oficialmente la Estación de Autobuses de Burgos, en el transcurso de una ceremonia a la que acudieron todas las autoridad burgalesas, así como representantes del gobierno central.
La jornada revistió gran solemnidad tanto por el número de personalidades como por la importancia que el nuevo servicio representaba para la ciudad, no en vano, se trataba de una de las mejores instalaciones existentes en España en esa época.
La estación constaba de dos partes esenciales, una, el patio y los andenes, y otra, la edificación. Los andenes contaban con capacidad suficiente para doces o más vehículos. En el interior del patio se hallaba un taller para los arreglos de los autobuses, que posteriormente fue eliminado para aumentar el espacio interior de la estación.
Auto-Estaciones se mostró reacia a construir una nueva estación aparte de las dificultades de encontrar un solar adecuado, por lo que estación volvió bajo la tutela del ayuntamiento al entenderse por finalizado el contrato.
Desde entonces la estación ha sufrido numerosas reformas, la última en 2006, quedando durante todos estos años en el aire el proyecto de construir una nueva.
Automóviles de Burgos construyó un edificio, justo en la intersección de las calles Concepción y Madrid, sobre una parcela concedida de forma temporal por el ayuntamiento, donde albergarían sus coches con los que comenzaron a prestar servicio de transporte de viajeros y mercancías a distintos puntos de la provincia, consiguiendo con ello establecer la primera Estación de Autobuses.
En abril de 1915 la compañía se disolvió por lo que el edificio pasó ser propiedad del Ayuntamiento, quien lo destino en un principio a cubrir necesidades benéficas instalando la Tienda Asilo y, más adelante la cocina de la Tropa de la Academia de Ingenieros hasta que su derribo se hizo imprescindible para conseguir la total urbanización de la calle Madrid.
El 28 de enero de 1943, la Comisión Permanente del Ayuntamiento acuerda la demolición del edificio municipal, previo desalojo de las tropas que lo ocupaban. Decidido esto, el 19 de febrero de 1944, el Ayuntamiento alcanza un acuerdo con Construcciones Olasagasti S.A. para el derribo del edificio en que funcionó la Tienda Asilo, poniendo así fin a los restos sobre los que se asentó la primera Estación de Autobuses.
En septiembre de 1931, un grupo de 103 comerciantes e industriales, encabezados por Eulogio Pérez, toma el relevo y plantea de nuevo al Ayuntamiento la necesidad de construir una estación.
El 17 de noviembre de ese mismo año, el Alcalde convoca una reunión con los representantes de las empresas de transporte, encuentro al que también asiste Eulogio Pérez, para debatir la ubicación de la futura Estación Central.
El Ayuntamiento, en la sesión celebrada el 28 de diciembre de 1932 acordó adquirir con carácter obligatorio el convento propiedad de la Comunidad de Religiosas Bernardas de San Felices, Orden de Calatrava, con el propósito de destinar sus solares a obras de saneamiento y reforma interior, acordadas previamente por la Corporación.
En la sesión plenaria del 2 de septiembre de 1933 la Corporación acuerda que se proceda al derribo del citado edificio, concluyendo las operaciones de desescombraje del antiguo convento el 9 de junio de 1934.
La estación actual comenzó a construirse en 1939. Terminada la parte fundamental de las obras por cuenta del Ayuntamiento, en pleno de 23 de julio de 1943 se saca a concurso público el arrendamiento de la estación, por cinco años, quedando constancia de que la persona o entidad adjudicaría quedaría obligada a construir por su exclusiva cuenta, en el margen izquierdo del rio Arlanzón y lo más próximo a las carreteras principales, una nueva estación, más amplia, capaz y suficiente para las necesidades del servicio, antes de terminar el plazo de los cinco años de arrendamiento. Este alquiler terminaría en el instante mismo en que se inaugurara la nueva estación y se dejase libre la provisional.
La apertura para el concurso-subasta tuvo lugar el 24 de noviembre de 1943, presentándose solamente uno: Auto-Estaciones S.A., que se comprometió a todo lo que en el pliego de condiciones estaba señalado. La corporación municipal acordó el 22 de diciembre de ese mismo año hacer la adjudicación definitiva a la empresa Auto-Estaciones.
El lunes 9 de octubre de 1944 se inauguraba oficialmente la Estación de Autobuses de Burgos, en el transcurso de una ceremonia a la que acudieron todas las autoridad burgalesas, así como representantes del gobierno central.
La jornada revistió gran solemnidad tanto por el número de personalidades como por la importancia que el nuevo servicio representaba para la ciudad, no en vano, se trataba de una de las mejores instalaciones existentes en España en esa época.
La estación constaba de dos partes esenciales, una, el patio y los andenes, y otra, la edificación. Los andenes contaban con capacidad suficiente para doces o más vehículos. En el interior del patio se hallaba un taller para los arreglos de los autobuses, que posteriormente fue eliminado para aumentar el espacio interior de la estación.
Auto-Estaciones se mostró reacia a construir una nueva estación aparte de las dificultades de encontrar un solar adecuado, por lo que estación volvió bajo la tutela del ayuntamiento al entenderse por finalizado el contrato.
Desde entonces la estación ha sufrido numerosas reformas, la última en 2006, quedando durante todos estos años en el aire el proyecto de construir una nueva.
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